Martes 03/02/2026
El sábado 24 de enero el Obispo Leonardo Berardo realizó un Servicio Divino en la comunidad de Sierras Bayas, ubicada en la calle Dr. Manuel Smirnoff 2296 de dicha localidad, provincia de Buenos Aires (Argentina).
Este pequeño pueblo pertenece al partido de Olavarría y se encuentra a tan sólo 15 kilómetros de la ciudad. Unos 17 invitados pudieron reunirse en la casa del Señor para escuchar su palabra y vivir una hora de paz y alegría, junto a la visita del Obispo Berardo y el Dirigente de Distrito Alejandro Argüello.
La palabra para este Servicio Divino estuvo basada en el texto de Juan 2:9-11. El servir fue claro: los milagros del Señor ocurren cuando Él nos habla, a través del Espíritu Santo, y podemos obrar en consecuencia. En las bodas de Caná, al quedarse sin vino, María recurre a Jesús, y aunque Él le manifiesta que no es su momento de mostrar toda su potestad, su madre indica a los encargados que hicieran lo que Él les encomendara. Al obedecer éstos, ocurre el milagro de que el agua colocada en las vasijas, por indicación de Jesús se convierta en vino. Pero la confianza de aquellos hombres en esa palabra es lo que nos exhorta a poder atravesar las diversas situaciones adversas que podemos vivir en nuestra vida. Con fe y confianza en quien nos dice: “Haz lo que el Señor te diga”, podremos sobrellevar las cargas con la seguridad de que es nuestro Padre quien guía los caminos y produce aquellas manifestaciones, muchas veces silenciosas y discretas, que generan el cambio que necesitamos en nuestra vida y nos demuestran el gran poder de nuestro Padre.
¿Cuántas veces vivimos situaciones que solo nosotros sabemos y un breve comentario de un hermano nos ayuda y cambia nuestro panorama? Si dejamos que el Señor se manifieste una y otra vez, podemos llegar a vivir los milagros que tiene preparados para nosotros.
Este fue el sentir colocado por el Espíritu a través del Obispo Berardo, el Dirigente de Distrito Argüello y el Pastor Banner, Dirigente de la comunidad de Sierras Bayas. Luego del Servicio Divino se vivieron aún momentos de alegría entre los presentes y se compartió un refrigerio.