Viernes 01/05/2026
El templo no es el edificio en el que se reúnen los hermanos y las hermanas. El templo es una imagen de la Iglesia de Cristo.
Fuente: nak.org
Dios está presente en la Iglesia de Cristo. Es su obra, no es obra de los seres humanos, no es obra de los Apóstoles, es obra de Jesucristo. A veces las personas dicen: “Sí, pero hemos fundado una Iglesia, nos reunimos, nos hemos dado reglas, nos hemos dado una forma de actuar. Eso es ahora la Iglesia”.
Pero la Iglesia de Cristo no es obra de personas que han decidido unirse y orar juntas. No es la Iglesia de los Apóstoles, no es la Iglesia de los seres humanos, es la Iglesia de Cristo. Le pertenece a Él. Él la fundó. ¡Sin Cristo no hay Iglesia!
Para que la Iglesia pueda existir, el Hijo de Dios vino a la tierra, adoptó la condición humana, sacrificó su vida y resucitó. Y sin la encarnación del Hijo de Dios, su muerte en la cruz y su resurrección no habría Iglesia. Él la creó.
Él estableció las reglas de la Iglesia. Él dictó la doctrina. “Esto debe predicarse en mi Iglesia”. Cristo lo decidió así. Para tener vida eterna, hay que recibir tres Sacramentos: el Bautismo con Agua, el Bautismo con Espíritu y la Santa Cena. ¡Para que la Iglesia pudiera funcionar, envió a sus Apóstoles!
Impulso de un Servicio Divino del Apóstol Mayor.