Nuevas vestiduras

Jueves 09/07/2026

El domingo 28 de junio, los fieles de Lomas de Zamora (Argentina) celebraron el 75° aniversario de su iglesia con un Servicio Divino oficiado por el Apóstol Diego Batista.


La iglesia Lomas de Zamora, ubicada en la zona sur del conurbano bonaerense, vivió una jornada de profunda alegría el domingo 28 celebrar su 75° aniversario de la iglesia. En este marco, unos 250 fieles participaron del Servicio Divino oficiado por el Apóstol Diego Batista, acompañado por el Obispo Luciano Frisardi.

La prédica se basó en el pasaje de Colosenses 3:12: “Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia”. Al comenzar el Servicio Divino, una hermana de la comunidad compartió la lectura de una reseña histórica que recorría el camino de la iglesia Lomas de Zamora desde su consagración, ocurrida el 27 de junio de 1951. “Al repasar la historia, tomamos dimensión del valor y profundo significado que esta comunidad tiene para nosotros. Es nuestro hogar espiritual”, mencionaba el texto.

A continuación, el Apóstol Diego Batista expresó su alegría por participar de una fecha tan significativa y señaló que, a lo largo de estos 75 años, la comunidad ha vivido innumerables momentos de enseñanza y experiencias de fe. Recordó además que Dios llama a cada uno de sus hijos para formar parte de la comunidad nupcial que espera el retorno de Cristo. También invitó a interceder por quienes por diferentes circunstancias se han alejado de la comunidad. “El Señor nos invita a reconstruir esos vínculos con las vestiduras cristianas”.

Tomando la imagen utilizada por el Apóstol Pablo en la cita bíblica, luego explicó que debemos despojarnos de las “viejas vestiduras espirituales” para utilizar aquellas que caracterizan a un hijo de Dios. Esa nueva vestimenta genera un efecto que es visible ante el prójimo y refleja también la gracia del Señor.

En este sentido, el Apóstol enfatizó que el cristiano debería acercarse siempre al prójimo “vestido” de benignidad, dispuesto a escuchar, comprender y ayudar; y vestido de humildad, tratando a los demás como desea ser tratado. “Queremos desarrollar día tras día el sentir de Jesús en nuestro corazón”, afirmó.

Como reflexión final, invitó a los files a preguntarse si, del mismo modo que la iglesia ha crecido y se ha fortalecido durante estos 75 años, también cada uno ha avanzado en su vida espiritual. Cuanto más se acerca el día del Señor, mayor debe ser el compromiso de acercarse a los demás y compartir la alegría de pertenecer a Dios.

Colaboraron en el servir el Obispo Luciano Fisardi y el Pastor Andrés Maiorca, Dirigente de la comunidad.

Al concluir el Servicio Divino, el Apóstol invitó a pasar junto al altar a un grupo de hermanos y hermanas que habían estado presentes el día de la inauguración de la iglesia. En reconocimiento a ese valioso testimonio de fe, les entregó un ramo de flores. “Pasaron 75 años, pero tienen la misma fe. Sigan siendo ejemplo para todos”, expresó. Luego, la comunidad compartió la tradicional torta de aniversario y recibió un souvenir preparado especialmente para la ocasión.

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