Viernes 06/11/2026
El domingo 1 de noviembre se celebró en la Iglesia Nueva Apostólica Sud América el último Servicio Divino en ayuda para los difuntos de este año. En este marco, el Apóstol de Distrito Herman Ernst, acompañado por el Apóstol Claudio Videla, ofició en dos comunidades de la Patagonia argentina.
El Bolsón: Vida eterna y consuelo que perdura
Ubicada al suroeste de la provincia de Río Negro, en plena región cordillerana de la Patagonia argentina, El Bolsón es una ciudad reconocida por su entorno natural y su particular identidad cultural.
La base del Servicio Divino en ayuda para los difuntos que el Apóstol de Distrito Herman Ernst ofició en la iglesia de dicha ciudad fue la palabra de Juan 5:25. "De cierto, de cierto os digo: Viene la hora, y ahora es, cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Dios; y los que la oyeren vivirán".
Durante su prédica, el Apóstol de Distrito invitó a superar una mirada limitada sobre las circunstancias de nuestra vida, para reconocer el profundo amor, la paciencia y el conocimiento que Dios tiene de cada persona. "El Señor nos conoce y nos ama mucho más de lo que creemos. No pongamos condiciones para abrirle el corazón", expresó.
Asimismo, contrapuso la tendencia que tenemos de poner el límite en la muerte y el dolor con la perspectiva divina, que ofrece vida eterna y un consuelo que perdura. A partir del relato de la sanación del paralítico junto al estanque de Betesda, exhortó a que podamos dejar de lado la autocompasión, el ego y las excusas, para responder con un “sí” a la invitación de Cristo.
Al finalizar el encuentro, los Apóstoles compartieron aún un momento con los invitados y se tomaron fotografías juntos. Los niños de la comunidad también participaron de la despedida, entregando un recuerdo de la jornada.
En Bariloche: “Confiar, escuchar e interceder”
Al día siguiente, el Apóstol de Distrito ofició también un Servicio Divino en ayuda para los difuntos en la iglesia Bariloche. Participaron 165 fieles, entre ellos hermanos y hermanas de Dina Huapi y Villa La Angostura, que se sumaron a la comunidad anfitriona.
La ciudad de San Carlos de Bariloche, en la provincia de Río Negro, es uno de los principales destinos turísticos de la Patagonia. Su arquitectura de estilo alpino, los centros de esquí del cerro Catedral y sus paisajes naturales conforman algunos de sus rasgos más característicos.
Como parte de los preparativos, los niños recibieron al Apóstol de Distrito con el himno "Cartas a Dios", brindándole una cálida bienvenida. Durante el Servicio Divino, también basado en Juan 5:25, destacó que la muerte no significa el fin de la existencia del alma y que la gracia de Dios también alcanza al más allá. En este sentido, invitó a confiar en Jesucristo, escuchar su voz e interceder con fe por las almas que necesitan experimentar su amor.
Posteriormente, el Apóstol Claudio Videla compartió algunos pensamientos sobre la responsabilidad de interceder por los demás, tomando como ejemplo la fe del centurión romano, quien acudió a Jesús en favor de su asistente.
En la alocución previa a la oración de intercesión, el Apóstol de Distrito recordó además que Dios, en su misericordia, continúa ofreciendo oportunidades de salvación para todos.
La jornada concluyó con un momento muy especial para la comunidad: la celebración de bodas de oro del Apóstol Norberto Bianchi (en descanso) y su esposa Silvia. Ante una iglesia colmada de familiares, amigos e invitados, entre ellos los Apóstoles de Distrito en descanso Enrique Minio y Norberto Passuni, el matrimonio recibió la bendición divina. Fue un momento de profundo agradecimiento por los cincuenta años de vida compartida y una ocasión para celebrar, junto a sus seres queridos, el camino recorrido.