Jueves 30/07/2026
El domingo 26 de julio fue una jornada especial para dos iglesias en Buenos Aires (Argentina). Saavedra conmemoró el 80º aniversario de su inauguración, mientras que Villa Celina cumplió seis décadas de historia. En ambas comunidades, el agradecimiento a Dios por el camino recorrido fue uno de los ejes de las celebraciones.
Regalo de Dios
En la iglesia Saavedra los preparativos comenzaron varios meses antes. Los trabajos de acondicionamiento del edificio, la invitación a antiguos miembros de la comunidad y la organización de cada detalle hicieron posible un emotivo reencuentro entre distintas generaciones.
El Servicio Divino fue oficiado por el Apóstol de Distrito Herman Ernst, quien basó su prédica en Colosenses 3:12: "Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia".
Tomando como punto de partida este texto bíblico, la comunidad fue invitada a “vestir” las virtudes de Cristo, recordando que “esas vestiduras son un regalo de Dios”. El Apóstol de Distrito destacó además que la verdadera transformación comienza cuando permitimos que el Señor obre en nuestro interior y cuando reflejamos esas cualidades en la vida cotidiana.
El festivo Servicio Divino incluyó la lectura de una reseña histórica de la comunidad, la celebración de la Santa Cena para los difuntos y la participación en el servir del Obispo Juan Carlos Aloy y del Ayudante Dirigente de Distrito Daniel De Piano.
Al finalizar la hora, los jóvenes presentaron un video con testimonios de algunos fieles que compartían recuerdos y vivencias de su paso por la comunidad Saavedra. La jornada concluyó con un refrigerio y cada uno de los invitados recibió un suvenir alusivo.
“Tu santo templo”
Ese mismo día, la iglesia Villa Celina también vivió una jornada especial con un Servicio Divino oficiado por el Apóstol Omar Piñeyro.
La prédica se desarrolló sobre la base de Salmos 138:2: “Me postraré hacia tu santo templo, y alabaré tu nombre por tu misericordia y tu fidelidad; porque has engrandecido tu nombre, y tu palabra sobre todas las cosas”.
Durante el Servicio Divino, el Apóstol destacó la importancia de reconocer la santidad de la casa de Dios y de acercarse con un corazón agradecido. Además, relacionó este pasaje con el texto bíblico elegido para la inauguración de la iglesia en 1966 (2 Crónicas 7:16), recordando que Dios continúa manifestándose allí donde su pueblo se reúne para escuchar su palabra. “Queremos agradecerle siempre, porque esto es fuente de bendición”, expresó.
Durante la celebración se compartió la lectura de una reseña histórica de la comunidad y realizaron aportes a la prédica el Obispo Oscar Fernández y el Pastor Jorge Rivera, Dirigente de la comunidad.
Al finalizar el Servicio Divino, el coro de la comunidad ofreció un breve concierto, al que se sumó el Apóstol Piñeyro. A continuación, los hermanos y hermanas compartieron un ágape y recorrieron una muestra fotográfica que repasó distintos momentos de la historia de la iglesia Villa Celina.