Fuerzas ante el cansancio, ánimo en la tempestad

Jueves 01/10/2026

En la región de Cuyo (Argentina), entre el 25 y el 27 de septiembre de 2026, el Apóstol de Distrito Herman Ernst celebró tres Servicios Divinos: en las iglesias Tunuyán, Luján de Cuyo y Mendoza.


Herramientas en las manos del Señor

El recorrido comenzó el viernes 25 en Tunuyán, localidad ubicada en el corazón del Valle de Uco (provincia de Mendoza). Era la primera vez que esta comunidad recibía al Apóstol de Distrito: el coro le regaló una cálida bienvenida cantando un himno.

El Servicio Divino se basó en el texto bíblico de 1° Reyes 17:6. Durante su prédica, el Apóstol de Distrito explicó cómo Dios es capaz de convertir las imperfecciones humanas en herramientas para su Obra. Como ejemplo, recordó el llamado a Moisés, quien se consideraba no apto para cumplir con la misión que Dios le había dado. “El amor y la protección divina siempre estarán por encima de cualquier debilidad o prueba”, expresó al respecto.

Renovar las fuerzas

El sábado 26 por la tarde, la visita continuó en Luján de Cuyo. La ciudad se encuentra a unos 18 kilómetros de la capital, Mendoza. La comunidad fue establecida en el año 2010 y la actual iglesia fue inaugurada en 2021.

La prédica aquí se basó en el pasaje de Isaías 40:31. La posibilidad que Dios brinda a sus hijos para renovar sus fuerzas cuando experimentan cansancio fue la premisa del servir.

En el marco de este Servicio Divino, el Pastor Gabriel Marasco recibió el encargo como Dirigente de la comunidad. La jornada concluyó con un refrigerio organizado por los jóvenes para todos los invitados.

Calmando las tempestades de la vida

El programa de actividades concluyó con un Servicio Divino en la iglesia Mendoza, ubicada en el denominado barrio Bombal, en la capital provincial. Fue el domingo 27 de septiembre.

El Apóstol de Distrito Herman Ernst leyó el texto bíblico de Marcos 6:50-51. La prédica recordó el momento en que Jesús caminó sobre las aguas y calmó la tempestad. En este sentido, el Apóstol de Distrito reflexionaba sobre cómo Dios asiste a sus hijos frente a las luchas y corrientes adversas de este tiempo, recordando las palabras del Señor: “¡Tened ánimo; yo soy, no temáis!”.

Antes de finalizar el Servicio Divino, el Pastor Dulio Escobar recibió el encargo de Dirigente para la comunidad de Palmira.

Al finalizar cada uno de los encuentros, el Apóstol de Distrito y los portadores de ministerio que lo acompañaban despidieron a los fieles con un cálido saludo.

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