Jueves 04/06/2026
Durante el tercer fin de semana de mayo, fieles de la provincia argentina de Entre Ríos compartieron dos Servicios Divinos junto al Apóstol de Distrito Herman Ernst. Fue en las iglesias Colón y Concepción del Uruguay.
Bajo un mismo sentir
El sábado 16 de mayo, el Apóstol de Distrito Herman Ernst visitó la iglesia Colón. Al día siguiente, celebró el Servicio Divino dominical en Concepción del Uruguay.
Estos encuentros movilizaron a los fieles, quienes se prepararon durante las semanas previas: niños, jóvenes, adultos, todos colaboraron activamente en distintas tareas, entre ellas la limpieza de las iglesias, la confección de suvenires y ensayos de coro.
Compartir lo que siente el alma
En Colón, también participaron los fieles de la comunidad San José. La prédica se basó en el texto de Lucas 10:3: “Id; he aquí yo os envío como corderos en medio de lobos”.
Durante el Servicio Divino, el Apóstol de Distrito destacó la misión de compartir con otros nuestras experiencias de fe. En ese sentido, señaló que Dios no exige grandes conocimientos teológicos, sino que estemos dispuestos a transmitir aquello que el Espíritu Santo genera en cada corazón.
También remarcó que Cristo es el Pastor que guía y protege a su Iglesia, e invitó a los fieles a acercarse a quienes aún no conocen el obrar de Dios: “Anunciemos dónde fluye el fuego del Espíritu Santo”.
Realizaron aportes a la prédica el Dirigente de Distrito Hernán Caporaletti, el Pastor Alberto Carrizo, la Diaconisa Jacqueline Pinto y el Diácono Nicolás Moreno.
Al finalizar el Servicio Divino, el Apóstol de Distrito saludó personalmente a los fieles y compartió junto a ellos un refrigerio.
“Lo he glorificado y lo glorificaré otra vez”
A la mañana siguiente, en Concepción del Uruguay, el Apóstol de Distrito sirvió bajo la palabra de Juan 12:27-28: “Ahora está turbada mi alma; ¿y qué diré? ¿Padre, sálvame de esta hora? Mas para esto he llegado a esta hora. Padre, glorifica tu nombre. Entonces vino una voz del cielo: Lo he glorificado, y lo glorificaré otra vez”.
La prédica invitó a reflexionar sobre la importancia de presentarse ante Dios con sinceridad y confianza, reconociendo su amor y su obrar de redención.
Asimismo, el Apóstol de Distrito exhortó a que podamos colocar a Dios en primer lugar, confiando en que Él concederá siempre las fuerzas necesarias para atravesar cada situación de la vida. También recordó que aquello que muchas veces parece una derrota puede convertirse, según los planes de Dios, en una gran victoria.
Participaron de la prédica el Dirigente de Distrito Caporaletti y el Pastor Carrizo.
Luego del perdón de los pecados, se celebró la Santa Cena junto a la comunidad y para los difuntos, reafirmando que el ofrecimiento de salvación de Dios alcanza también a quienes han partido al más allá.
Antes de despedirse, el Apóstol de Distrito expresó su agradecimiento y destacó que cuando el Espíritu Santo puede obrar con plenitud en un Servicio Divino es porque los corazones están dispuestos a recibir la palabra de Dios.