Reinauguración en la Patagonia

Martes 04/08/2026

Durante el fin de semana del 25 y 26 de julio, el Apóstol Claudio Videla visitó las comunidades de Puerto Madryn y Trelew, en la provincia de Chubut (Argentina). El programa de actividades incluyó una jornada de capacitación y un Servicio Divino de reinauguración.


“Servir y dirigir”

El sábado 25, en la iglesia Puerto Madryn, se llevó a cabo la jornada de capacitación “Servir y Dirigir”. El encuentro estuvo a cargo del Apóstol Videla, junto a dos colaboradores del distrito.
Participaron 16 asistentes, entre oficiantes y colaboradores. La propuesta se caracterizó por el trabajo en grupo, en un clima de comunión, aprendizaje, intercambio y alegría.

Volver a casa

Al día siguiente, tuvo lugar un encuentro muy especial y esperado por los fieles locales. Luego de un periodo de refacciones, se reinauguró la iglesia Trelew.
La dedicación de los portadores de ministerio, hermanos y hermanas de las comunidades de la zona permitió llevar adelante tareas de refacción, pintura y limpieza. De esta manera, un espacio que durante un tiempo debió permanecer sin actividad, volvió a llenarse de amor y alegría.
Estuvieron presentes el Apóstol Claudio Videla, portadores de ministerio del distrito, siervos en descanso y fieles provenientes de las comunidades de Puerto Madryn, ubicada a 60 kilómetros, y Sierra Grande, a 190 kilómetros.
En este festivo marco, participaron unos 95 fieles. El Apóstol basó su prédica en el texto bíblico de Mateo 6:12: “Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores”.

Regresar a la comunión

Al comenzar la hora, el Apóstol expresó la profunda alegría que generaba el encuentro y agradeció al Padre celestial por haber permitido volver a celebrar Servicios Divinos en la iglesia Trelew.
A partir del texto bíblico de Mateo, reflexionó sobre la pregunta: ¿por qué necesitamos ser perdonados? Dios creó al ser humano para que tuviera comunión perfecta con Él y le dio libertad para decidir por sí mismo. El pecado nos aleja de la comunión con Dios. Esto no es un castigo divino, sino una consecuencia de nuestro obrar. Sin embargo, el Señor siempre quiere que volvamos a Él y por eso envió a su Hijo. “Cristo fue el ser perfecto, que ascendió al cielo y se encuentra a la diestra de Dios, demostrando así lo que nos espera si elegimos volver a Él”.
Luego el Apóstol enfatizó que cuando pronunciamos esa petición del Padre Nuestro no lo hacemos por miedo, sino por amor a Dios, por la necesidad y la alegría que nos genera estar junto a Él.
Acompañaron en el servir los Pastores Emmanuel Modesti y Benito Orellana.
Luego de la Santa Cena, el Pastor Orellana fue colocado en estado de descanso ministerial. Después de más de 38 años de servir, junto a su familia pudo -como él mismo expresó- “entregar de pie lo que recibió de rodillas”.
Al término del Servicio Divino, los invitados compartieron un refrigerio, donde continuó la celebración de esta hermosa fiesta de comunión y agradecimiento.

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