El centro de nuestra fe

Viernes 10/04/2026

Tras recibir el encargo para dirigir la INA Sud América, el Apóstol de Distrito Herman Ernst realizó sus dos primeros Servicios Divinos en Buenos Aires (Argentina). El 3 de abril compartió el Viernes Santo junto a los fieles de la comunidad Baradero. Dos días más tarde, celebró el domingo de Pascua en la iglesia Burzaco.


“Consumado es”

En el marco de la conmemoración del Viernes Santo, el 3 de abril el Apóstol de Distrito Herman Ernst, acompañado por el Apóstol Néstor Manzelli, celebró el Servicio Divino en la iglesia Baradero.

El texto de Juan 19:30 fue la base del servir. El Apóstol de Distrito expresó que cada acontecimiento del relato de la crucifixión está lleno de significado. No fueron sucesos casuales sino necesarios para la salvación, que revelan cuán cerca está Dios de nosotros.

“Veamos lo que ha hecho el Señor para que podamos ser salvos: Él mismo dejó la gloria para transitar el camino hacia la cruz por amor a nosotros”, explicó, invitando a la comunidad a reflexionar sobre todo lo que muchas veces nos lleva a obrar de un modo distinto a lo que Dios desea.

Al referirse a las palabras de Jesús, “consumado es”, señaló que el Hijo de Dios había cumplido plenamente su misión, desde su encarnación hasta su muerte, y que luego fue a predicar a los ámbitos del más allá, demostrando así que su sacrificio es válido tanto para los vivos como para los difuntos. “También nosotros quisiéramos poder expresarle a Dios "consumado es", poniendo todo nuestro empeño en hacer su voluntad”.

Colaboró en la prédica el Apóstol Manzelli, quien subrayó que el sacrificio y la muerte de Cristo constituyen el fundamento de la salvación para todos los seres humanos.

Encuentro con el Resucitado

El domingo 5 de abril, el Apóstol de Distrito esta vez acompañado por el recientemente ordenado Apóstol Diego Batista, celebró el Servicio Divino de Pascua en la iglesia Burzaco, ubicada en la zona sur del Gran Buenos Aires.

El texto bíblico fue Juan 20:17-18. Allí se relata el encuentro de Jesús resucitado con María Magdalena. “Cristo vive y quiere que nosotros vivamos con Él”, fue el primer sentir expresado por el Apóstol de Distrito.

Tomados de su mano

Durante su prédica, reflexionó sobre aquellos momentos en los que dejamos a Dios en segundo plano. Enfatizó la importancia de valorar todo lo que Dios hace por nosotros y de ocuparnos activamente de nuestra vida de fe. Además, impulsó a no distraernos con lo superficial sino a mantenernos firmes en la fe: “Quedemos tomados de su mano, aunque no entendamos algunas cosas”.

Además, mencionó que, al igual que los discípulos en su momento de incertidumbre, también nosotros podríamos sentirnos perdidos o decepcionados. Sin embargo, Cristo se manifiesta y permanece a nuestro lado. En este sentido destacó que Jesús, siendo hombre, atravesó sufrimiento y aflicciones, pero mantuvo siempre el vínculo con su Padre. “Él es nuestro ejemplo de lucha”.

Regresando al pasaje bíblico, el Apóstol de Distrito subrayó que “Jesús llamó a María Magdalena por su nombre”. De esa misma manera personal también nos invita a cada uno de nosotros. Podemos descubrir a Dios "en su palabra, en la oración, en la Santa Cena y en el amor de nuestros hermanos y hermanas en la comunidad. ¿Vamos a dejar pasar la gracia de haber sido escogidos sus hijos?”.

Por su parte, el Apóstol Batista en su aporte a la prédica dijo que “Jesús siempre se expresaba de manera sencilla. De esta forma podemos entender claramente lo que quiere Dios de nosotros”. También invitó a que ordenemos nuestras prioridades. “Jesús desea mostrarnos que debemos estar primeramente en las cosas de Dios”.

Este domingo de Pascua fue de especial celebración por varias razones. Además de la festividad cristiana y la alegría por la visita del Apóstol de Distrito, se realizó la presentación del Apóstol Diego Batista para colaborar en esa área. Y en el marco de esta hora, fue celebrada una bendición de bodas de oro.

Al finalizar el Servicio Divino, la comunidad agasajó a los portadores de ministerio con distintos presentes. Los niños entregaron una planta acompañada de palabras escritas por ellos mismos e interpretaron un himno. Luego, hubo obsequios de los siervos en descanso, así como de los colaboradores encargados de los arreglos florales y el coro. Finalmente, la comunidad reunida fue invitada a compartir un refrigerio.

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