Allanar el camino y salir al encuentro

Viernes 27/02/2026

Durante el fin de semana del 21 y 22 de febrero, el Apóstol de Distrito Enrique Minio visitó el sudoeste de la provincia de Buenos Aires para celebrar Servicios Divinos en las ciudades de Punta Alta y Bahía Blanca.


Quitar los tropiezos
El sábado 21, acompañado por el Apóstol Claudio Videla, el Obispo Diego Roma y el Dirigente de Distrito Juan Carlos Rapetti, el Apóstol de Distrito Enrique Minio ofició en la iglesia Punta Alta Nº 1.
Al arribar a la comunidad, fueron recibidos por niños y jóvenes, quienes los esperaban con un cartel de bienvenida y una carta. “¡Qué alegría recibir estas visitas!” exclamó también una joven. Participaron de la hora un total de 168 fieles.
La prédica se basó en Isaías 57:14: “Y dirá: Allanad, allanad; barred el camino, quitad los tropiezos del camino de mi pueblo”. Con relación a la cita bíblica, el Apóstol de Distrito expresó que si queremos alcanzar la salvación de nuestra alma, ser parte del milenario reino de paz y alcanzar la comunión eterna con Dios, debemos allanar el camino. Esto implica quitar esos tropiezos que quieren alejarnos del Señor y no nos permiten avanzar.
A continuación, explicó que esos obstáculos pueden manifestarse de diversas formas, por ejemplo:
-la impaciencia ante los tiempos de Dios;
-la falta de humildad: No debemos creernos mejores ni menos merecedores de pasar por determinadas situaciones.
-el orgullo, que nos impide reconocer nuestros errores y arrepentirnos sinceramente.
Asimismo, mencionó que la pereza espiritual, los prejuicios y la condena hacia los demás también nos alejan de la comunión con Dios.
Continuaron con la prédica el Apóstol Videla y el Obispo Roma.

Alegría por la salvación
Al día siguiente, el Apóstol de Distrito celebró un Servicio Divino conjunto en Bahía Blanca Nº 1. Participaron 389 invitados de las cuatro iglesias de Bahía Blanca y de Médanos. Además, la hora fue transmitida en vivo a comunidades del sur argentino: Neuquén, General Pico, Trelew, Puerto Madryn, Viedma, General Conesa, Santa Rosa, Bariloche, Cipolletti, El Bolsón y San Martín de los Andes.
Un bello marco musical preparado por el coro y una orquesta ayudó a disponer los corazones para el encuentro espiritual.
El texto bíblico elegido fue Lucas 15:5-6. En estos versículos Cristo narra la parábola de la oveja perdida. Desde el inicio, el Apóstol de Distrito dejó en claro cuál era la premisa del servir: “Nos alegra saber que Dios quiere salvar a todas las personas”.
Explicó que la parábola de Jesús nos muestra la dimensión personal del amor de Dios.
"El Señor conoce y ama a cada persona, aquí en la tierra y en el mundo del más allá. Dios vino a buscar al que estaba perdido", expresó. No obstante, cada creyente también puede ser una “oveja perdida”, ya que cada pecado nos impide alcanzar la comunión con Dios. Pero aun cuando sintamos vergüenza o temor, el amor de Dios puede hacer que volvamos y “solo el mérito de Jesús en la cruz nos posibilita acceder a la comunión con Dios”.
Colaboró en el servir el Apóstol Claudio Videla, quien profundizó en la lógica del amor divino: ir por una sola oveja dejando a las otras 99 solo se comprende a partir de ese amor. Lo que hacemos "tiene que ser a partir de la alegría y del amor, no por un deber", enfatizó.
Luego de la celebración de la Santa Cena, se dispensó el Sacramento para los difuntos, momento vivido con profunda solemnidad por la comunidad. Posteriormente, el Ayudante Dirigente de Distrito Ricardo Fernández fue colocado en descanso ministerial.
Por otra parte, para una atención adecuada de las comunidades se reorganizó el área, incorporándose un nuevo distrito en Argentina, bajo la responsabilidad del Dirigente de Distrito Pedro Rearte.

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