¡Ven, todo está preparado!

Domingo 04/08/2019

Luego de su paso por Bolivia, el Apóstol Mayor Jean-Luc Schneider ofició el domingo 4 de agosto en la ciudad de San Pablo (Brasil) ante una concurrencia de 474 hermanos y hermanas.
Una hora especial en la que el Apóstol de Distrito Raúl Montes de Oca fue colocado en descanso ministerial, luego de más de 47 años de actividad en la Obra de Dios.


El mismo Dios, el mismo amor
Hoy tenemos una oportunidad para agradecer por todas las bendiciones que tuvieron lugar en estos años, expresaba el Apóstol Mayor al comienzo de su servir, refiriéndose al período de actividad ministerial del Apóstol de Distrito Montes de Oca.
Asimismo, informaba que su sucesor de aquí en más será el Apóstol de Distrito Enrique Minio, quien tendrá bajo su atención el área de la "Iglesia Nueva Apostólica Sud América", conformada ahora por Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay.
No obstante, manifestaba el Apóstol Mayor, más allá de este cambio "se trata del mismo Dios y del mismo amor".
Junto a ellos también participaron en San Pablo, los Apóstoles de Distrito de América y sus Ayudantes, y Apóstoles acompañantes.

¡Ven, todo está preparado!
El texto bíblico para este Servicio Divino fue Lucas 14:16-17: "Entonces Jesús le dijo: Un hombre hizo una gran cena, y convidó a muchos. Y a la hora de la cena envió a su siervo a decir a los convidados: Venid, que ya todo está preparado."
En esta parábola de Jesús, se habla de una gran cena donde el anfitrión invitó a muchos, pero varios se excusaron. Entonces invitó también a los pobres, a los marginales, a todos.
"Es una parábola sobre la comunión con Dios", explicaba el Apóstol Mayor.
La invitación de Dios a tener comunión con Él ahora es para todos, no solo para los elegidos. Somos invitados a participar de esa fiesta, esa gran cena en el cielo, en el reino de Dios.
Para tener comunión con Dios ya todo está preparado. Jesús ya preparó ese lugar. Todo está listo en los cielos.
En la tierra, Jesús envió al Espíritu Santo y a los Apóstoles. Desde ese punto de vista, todo está listo también en la tierra.
Podemos ser renacidos por agua y Espíritu, recibimos la palabra y el perdón. ¡Todo lo que necesitamos para entrar al reino de los cielos está preparado! Y está disponible para todos, sin importar la situación que cada uno esté viviendo.
"Dios no depende de los hombres", aclaraba luego el Apóstol Mayor. Todo está listo, Él no tiene que esperar que alguno acepte o que esté preparado. Él podría haber venido hace 20 o 100 años y llevado consigo a quienes estaban preparados, completando su plan de una manera perfecta. Que aún no haya enviado a su Hijo es una expresión de su amor. En su amor y por su gracia nos da la oportunidad de estar preparados.
Estarlo, debería ser nuestra prioridad entonces, porque puede venir en cualquier momento.
Todo está listo y cada uno tiene lo que necesita para estar preparado: la palabra, los Sacramentos, la gracia de Dios.
También podemos ya aquí en la tierra tener comunión con Dios. Tenemos que trabajar para ello.
Dios quiere tener comunión con nosotros, es su prioridad. Y nos da todo lo que necesitamos, nos brinda su ayuda, aunque a veces no la reconozcamos porque tal vez esperamos que sea de otra manera.
¡Dejémonos guiar por el Espíritu Santo! Seamos obedientes a Dios, en el sentido de que nuestra voluntad coincida con la voluntad de Dios.
"El mensaje es muy sencillo", sintetizaba el Apóstol Mayor: "Dios preparó todo lo que necesitamos para entrar en su reino y para permanecer en comunión con Él ya ahora".
De nuestra parte, tenemos que recibirlo, venir y buscar aquello que ha preparado para nosotros.

Colaboraron en el servir los Apóstoles de Distrito Storck, Montes de Oca y Minio.
A continuación de la celebración de la Santa Cena, el Apóstol Mayor procedió a colocar en estado de descanso al Apóstol de Distrito Raúl Montes de Oca, agradeciéndole por su ofrenda y servir.
También fue presentado el Apóstol de Distrito Enrique Minio en su nuevo encargo.
Un coro de voces de diversos puntos del país ofreció el bello marco musical, junto a un grupo de hermanos y hermanas oriundos de Angola, que también brindaron hermosas melodías y cantos.
Una hora emotiva, de despedida y bienvenida, con un punto en común: el amor de Dios para cada uno de sus hijos.

GALERÍA
MÁS NOTICIAS

En formato de audio

Viernes 03/07/2020

Una tarjeta muy especial...

Martes 30/06/2020

Comunidad Regional: edición de junio

Martes 30/06/2020

Lo que falta - Riqueza espiritual

Lunes 29/06/2020

Cordial invitación

Domingo 28/06/2020

¡Comunidades activas! - Segunda parte

Sábado 27/06/2020
VER TODAS