Jueves 24/09/2026
Ubicada en el Gran Buenos Aires (Argentina) la histórica iglesia Gerli, conocida como “habla alemana”, celebró 90 años desde su inauguración el domingo 20 de septiembre de 2026.
Los inicios de la comunidad Gerli se remontan a la década de 1930, cuando el entonces Pastor Franciso Salvatorelli recibió el envío para colaborar en esa zona. Aquellos comienzos no fueron simples, pero el Pastor infundía confianza en Dios y un profundo reconocimiento por la ofrenda. El 4.12.1934 se inauguró la comunidad. El desarrollo hizo posible consagrar la iglesia el 20.9.1936, con la presencia del Ayudante Apóstol Mayor Schlaphoff. A partir de un gran crecimiento, se efectuaron luego Servicios Divinos tanto en español como en alemán, para un grupo de fieles que hablaba ese idioma. En 1956 se inauguró la vecina iglesia Gerli Nº 1.
Como comunidad, ¡nos fortalecemos y ayudamos!
Finalmente, llegó el día tan esperado. El Apóstol de Distrito Herman Ernst, acompañado por el Apóstol Pablo Basso y el Obispo Juan Carlos Aloy, llevó a cabo el Servicio Divino del 90º aniversario. Antes del inicio de la prédica, un hermano leyó una reseña sobre el desarrollo de la comunidad a lo largo de las nueve décadas.
El Apóstol de Distrito basó la prédica en Hechos 2:46-47: “Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón, alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos”. Este fue el mismo texto bíblico que se leyó el día de la inauguración.
Bajo la premisa: “La vida en comunidad”, se destacó la importancia de detenernos unos instantes para agradecer por la bendición que recibimos de Dios, así como para valorar, disfrutar y cultivar la comunión. El Apóstol de Distrito señaló que esto nos hace humildes y sencillos, pudiendo a su vez ser un testimonio para otras personas. Al venir a la casa de Dios y participar de la oración, de su palabra, del Padre Nuestro y de la Santa Cena, todo nos unifica y nos hace uno en Jesús. Así llevamos el Evangelio y cumplimos con la Misión de la Iglesia.
Lo importante es estar, colaborar de corazón, con amor y compartir la vida en comunidad, un ámbito en el cual amamos al Señor y somos como un prado lleno de flores de colores (tal como expresó recientemente el Apóstol Mayor). “La diversidad nos enriquece”, resaltó el Apóstol de Distrito, entre otros conceptos. Se trata de fortalecer vínculos y experimentar la cercanía de Dios, siempre en comunión y no en soledad. Somos una novia de Cristo y Él viene a buscar a su Iglesia. ¡Como comunidad nos fortalecemos y ayudamos!
Antes de despedirse, saludó muy especialmente a quienes participaron del Servicio Divino por transmisión en la vecina iglesia Gerli Nº 1.
Vivencias de aniversario
Todo había sido preparado con mucha dedicación por los fieles del lugar. Un panel de fotos mostraba un recorrido por la historia de la comunidad. El coro interpretó dos himnos en alemán. Asimismo, los invitados pudieron compartir una torta de cumpleaños, momento que sirvió para intercambiar saludos y recuerdos.
En diálogo con algunos fieles, surgieron expresiones tales como: “Quiero mucho a mi iglesia”, expresado por la pequeña Lara. “Para mí, significa que tengo una familia que se fue formando desde hace muchos años”, compartió la joven Gabriela. “Amor y fraternidad, gozo y alegría, confianza”: así definió Eva a su comunidad. También el Pastor Wirtz, actualmente en descanso ministerial, compartió un sentir: “Si hay algo que se mantuvo a lo largo de estos 90 años, es el cálido recibimiento y el amor por las almas”.
Esto es solo un anticipo. En una próxima edición de nuestra revista Comunidad regional, ampliaremos el material acerca de este encuentro.