40 años de Río Branco

Jueves 10/09/2026

El domingo 23 de agosto, la comunidad Río Branco (Uruguay) celebró su 40º aniversario. En este festivo marco, el Obispo Fernando Mendá celebró un Servicio Divino.


Una comunidad en la frontera

Río Branco se encuentra al noreste de Uruguay, en el departamento de Cerro Largo, frente a la ciudad brasilera de Jaguarão, en el estado de Río Gran del Sur.

Los fieles de la comunidad se habían preparado con entusiasmo para celebrar este aniversario. Para la ocasión, viajaron oficiantes desde la ciudad de Melo, quienes colaboraron en distintas tareas vinculadas con la celebración. También estuvieron presentes hermanos y hermanas que acompañaron la actividad del coro de Río Branco.

Los primeros años

Al inicio del Servicio Divino, el Obispo Mendá compartió parte de la crónica preparada por colaboradores, en la que se repasaban los orígenes de la comunidad.

Su historia se remonta a 1980, cuando la familia Carrasco-De Armas, proveniente de Montevideo, se radicó en Río Branco. En aquellos primeros tiempos, la asistencia espiritual se brindaba por carta (“Carta Pan”) y con visitas de portadores de ministerio provenientes de la comunidad Melo, ubicada a 88 kilómetros de distancia.

El primer Servicio Divino tuvo lugar en abril de 1981. A partir de entonces, la asistencia fue creciendo paulatinamente, impulsada por el trabajo de testimonio de los oficiantes de Melo y de los propios fieles de Río Branco.

Un lugar para la comunidad

En octubre de 1985 fue ordenado el primer portador de ministerio para Río Branco: el Diácono Clemente Carrasco. Al año siguiente, fue posible alquilar un local que, luego de ser acondicionado con dedicación y esfuerzo por los hermanos y hermanas, se convirtió en un espacio de encuentro y comunión para la joven comunidad.

El 20 de agosto de 1986, el entonces Obispo Carlos Milioto celebró el Servicio Divino de inauguración de la comunidad Río Branco. En aquella oportunidad participaron 97 invitados.

Valorarse mutuamente

El texto bíblico utilizado para el Servicio Divino conmemorativo fue la palabra del día, Éxodo 20:12: "Honra a tu padre y a tu madre". El Obispo explicó inicialmente el significado que tenía el cuarto mandamiento para el pueblo de Israel y su importancia durante la peregrinación por el desierto. Luego destacó que estas palabras mantienen plena vigencia en nuestros días.

En este sentido, señaló que Dios desea que padres e hijos puedan construir y mantener una buena relación, basada en el amor y guiada por los valores que enseña el Evangelio.

Un aniversario para agradecer

Al finalizar el Servicio Divino, el Obispo Mendá, junto con los portadores de ministerio y los fieles presentes, intercambiaron palabras, saludos y se tomaron algunas fotografías. De esta forma concluía una inolvidable jornada para la comunidad Río Branco.

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