Viernes 14/08/2026
En la Iglesia Nueva Apostólica Sud América se llevó a cabo la clase abierta “La oración en la mesa”, una propuesta destinada a niños de Pre-Escuela y Escuela Dominical y sus familias. Fue el domingo 9 de agosto.
La iniciativa tuvo como objetivo generar un espacio de encuentro en el que niños, padres, colaboradores y portadores de ministerio pudieran compartir una clase. Al mismo tiempo, fortalecer los vínculos entre la familia, los niños y la comunidad.
La propuesta buscaba promover la reflexión acerca de la importancia de orar, no solo antes de compartir los alimentos, sino también en distintos momentos de la vida cotidiana.
Luego de la bienvenida y la oración inicial, los participantes conversaron acerca de las costumbres familiares y el significado de agradecer a Dios. Como parte de las actividades, las familias realizaron propuestas grupales vinculadas con el tema: prepararon un “almuerzo” en forma de collage con imágenes de alimentos o elaboraron trufas para compartir en sus hogares.
La jornada concluyó con un cántico y un momento en el que cada familia pudo compartir el trabajo realizado. Así, una actividad tan sencilla y cotidiana como sentarse a la mesa se convirtió en una oportunidad para reflexionar sobre el valor de la oración y del agradecimiento a Dios.
Una experiencia compartida
Fueron recibidos testimonios desde distintas comunidades de Argentina, que reflejaron el entusiasmo con el que se vivió la propuesta y la riqueza de actividades compartidas:
En Tres Arroyos, por ejemplo, los niños participaron junto a sus familias de la jornada y eligieron preparar trufas. Durante la actividad, pudieron reflexionar sobre todo el trabajo que hay detrás de cada comida hasta que llega a la mesa. Colocaron las trufas en unas pequeñas bolsas, acompañadas por una tarjeta. Algunas fueron destinadas también a hermanos y hermanas que, por motivos de salud, no pueden concurrir a la comunidad.
En Avellaneda, la actividad comenzó con una introducción al tema y un diálogo con los niños. Luego, reunidos alrededor de la mesa, realizaron un collage con imágenes de alimentos elegidos por cada participante. También aprendieron y entonaron el canto “Cuando oro”, compartieron la Santa Cena y recibieron un pequeño souvenir como recuerdo de la clase.
En Sarandí, los juegos y las actividades vinculadas con la preparación de alimentos permitieron conversar sobre los hábitos que tenemos antes de comer y, especialmente, sobre la oración. Los niños prepararon un desayuno para compartir con sus invitados y, antes de sentarse a la mesa, recordaron juntos qué debían hacer en primer lugar: orar.
Desde Maipú y Guaymallén (en Mendoza), también se destacó el clima de alegría y calidez vivido durante la clase. El encuentro permitió además que algunos niños expresaran cómo incorporar lo aprendido a sus propias experiencias familiares.
De esta forma, la clase abierta “La oración en la mesa” se convirtió en una oportunidad para aprender juntos, compartir y vivir experiencias. La oración estuvo presente como hilo conductor de cada encuentro, recordando que hablar con Dios y agradecerle forma parte de todos los momentos de nuestra vida.