Miércoles 25/03/2026
Luego de mucha expectativa y preparativos, Mar del Plata recibió al Apóstol Mayor Jean-Luc Schneider, quien realizó un Servicio Divino este miércoles 25 de marzo por la tarde. La cita fue en la iglesia Mar del Plata N°1.
El Apóstol Mayor llegó a la ciudad de Mar del Plata junto al Ayudante Apóstol Mayor Helge Mutschler, de Alemania. El Apóstol de Distrito Enrique Minio, Apóstoles y Obispos de Argentina los acompañaron como anfitriones de la INA Sud América.
Mar del Plata está en el sureste de la provincia de Buenos Aires, sobre la costa del Mar Argentino. Los fieles del lugar esperaban con ansias este encuentro. La última (y única, hasta el momento) visita de otro Apóstol Mayor había ocurrido treinta años atrás, en 1996, con Richard Fehr.
Unos 650 hermanos y hermanas de todo el distrito colmaron cada rincón de la iglesia Mar del Plata N°1, incluidos el entrepiso y algunos salones anexos. Se habían preparado durante meses para vivir este Servicio Divino festivo. Algunos recorrieron varios kilómetros para llegar (la comunidad más alejada es San Clemente, a 300 km). También habían sido invitadas autoridades de la Municipalidad de General Pueyrredón y de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los últimos días.
El marco musical estuvo a cargo del coro y orquesta del grupo de comunidades. Ya en los minutos previos predisponía el corazón con hermosas melodías.
Conocer la voluntad de Dios
El Servicio Divino comenzó a las 19.30 horas y fue transmitido en directo a las iglesias de habla hispana de toda el área. Como base para la prédica, el Apóstol Mayor leyó el texto bíblico de Romanos 16:20: “Y el Dios de paz aplastará en breve a Satanás bajo vuestros pies. La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vosotros”.
Luego de expresar su alegría y agradecimiento a Dios por poder compartir este encuentro, el Apóstol Mayor comenzó su servir expresando que en cada Servicio Divino “Dios tiene un mensaje personal para cada uno”.
Por obra del Espíritu Santo, podemos conocer la voluntad de Dios, que es darnos su paz. Solemos entender a la paz como la ausencia de conflictos, “pero la paz de Dios es mucho más; es la felicidad completa que proviene de la comunión con Él. Cuando tenemos comunión con Dios, tenemos paz”, afirmó.
Jesucristo, el Hijo de Dios, venció al mal, al pecado y la muerte. Lo hizo para restablecer el vínculo del ser humano con Dios: abrió un nuevo camino para que podamos llegar a Dios. La victoria de Cristo fue total y definitiva. Pero aún el maligno está activo. “Ya” lo venció, pero “aún no” ha muerto. Las personas continúan sufriendo y muriendo. Incluso está activo en nuestro corazón. Muchas veces hacemos el mal que no queremos y, en cambio, no hacemos las cosas buenas que queremos hacer.
Conocer la voluntad del maligno
Entonces también necesitamos conocer la voluntad del maligno. El Espíritu Santo también nos dice lo que quiere hacer el maligno: separarnos de Dios, que no sigamos a Cristo.
Busca entonces:
-hacernos dudar o desconfiar,
-confundirnos,
-debilitarnos, que hagamos todo más lento, que posterguemos hacer lo que el Señor nos pide.
Queremos decirle “no” al mal:
-Escuchando la voluntad de Dios, a través del Espíritu Santo.
-Reflexionando sobre lo que Dios nos dice, sobre las consecuencias de nuestras decisiones. Dediquémosle parte de nuestro tiempo.
-Estableciendo prioridades y poniendo la voluntad de Dios en primer lugar.
-Diciendo “no” al mal.
Si hacemos esto, Cristo puede perdonarnos y darnos su gracia.
Y algo más: Jesucristo no va a salvar a individuos, quiere salvar a su pueblo. El diablo quiere también destruir la unidad. ¡Digámosle no! Y contribuyamos a la unidad de la Iglesia.
Colaboró en la prédica el Ayudante Apóstol Mayor Mutschler, quien entre otras cosas enfatizó que aún si estamos llevando una cruz muy pesada, en todo momento, Jesucristo está a nuestro lado. “Jesucristo está contigo y te ama”, destacó.
Al finalizar la hora, el Apóstol Mayor una vez más agradeció: “Por vuestra presencia y apoyo, por vuestras oraciones”. Permaneció aún unos instantes en el altar escuchando atentamente la interpretación final de un himno por parte del coro y orquesta y se despidió expresando “¡Muchas gracias!”, en un cordial saludo hacia toda la comunidad.
El viernes 27 de marzo continuará la actividad programada para esta visita con un Servicio Divino para oficiantes y cónyuges en Colonia del Sacramento, Uruguay. El domingo 29 está previsto también un Servicio Divino en Buenos Aires, a las 10hs, con transmisión a las comunidades.