Jueves 19/03/2026
El domingo 8 de marzo, los fieles de Quilmes (Argentina) conmemoraron junto al Apóstol de Distrito Enrique Minio el 80° aniversario de su iglesia.
Las tareas para este día especial comenzaron varias semanas antes, con la expectativa de vivir una verdadera “hora en el cielo”, en la que la comunidad pudiera disfrutar de la palabra de Dios.
Los hermanos y hermanas de Quilmes realizaron una delicada decoración alusiva a la ocasión. Dedicaron tiempo para tareas de limpieza, arreglos florales y actividades musicales. Cada aporte enriqueció la celebración y contribuyó a crear un ambiente de alegría y comunión.
El Servicio Divino se basó en el versículo de Salmos 122:1: “Yo me alegré con los que me decían: A la casa de Jehová iremos”, el mismo texto bíblico que había sido utilizado en la inauguración de la iglesia, el 10 de febrero de 1946.
Durante su prédica, el Apóstol de Distrito Enrique Minio destacó el significado del camino hacia la casa de Dios como una expresión de esperanza y preparación para alcanzar la meta de nuestra fe: una vida eterna junto a Dios. Subrayó que la comunidad es un espacio de fortalecimiento espiritual, donde encontramos consuelo, oramos unos por otros y crecemos en la fe.
Llevar el Evangelio, servir con alegría
Asimismo, remarcó la importancia de poner nuestros dones al servicio de la comunidad, dejando de lado el individualismo, buscando la unidad y cultivando la comunión. “Nuestra misión es llevar el Evangelio a todos, brindar cuidado y asistencia espiritual, y fomentar la alegría de servir a Dios y al prójimo”, expresó.
Por su parte, el Ayudante Apóstol de Distrito Herman Ernst agregó: “Colaborar en la comunidad implica compartir con alegría junto a nuestros hermanos y hermanas. Todos tenemos dones distintos y somos diferentes, pero nos unimos en comunión cuando servimos a Dios”. También participó de la prédica el Pastor Leandro Gardeñes, Dirigente de la comunidad.
Antes de finalizar el Servicio Divino, el Apóstol de Distrito agradeció a todos los presentes por su compromiso visible y silencioso, reconociendo cada ofrenda realizada con amor.
Como recuerdo de este significativo aniversario, se entregó a los invitados un souvenir conmemorativo con la inscripción: “Tú eres una pieza importante de esta comunidad”, un sentir que resumió la premisa del festivo Servicio Divino.