Deseamos colocar en los padres algunos pensamientos sobre la educación de los hijos, tratando de motivar a que el hogar se constituya en un lugar de transmisión de valores. Contemplando tres aspectos esenciales: ¿Porqué los niños necesitan valores? ¿Qué valores deben ser transmitidos? ¿De qué manera se pueden transmitir los valores?
Según sus características culturales y su contexto de vida, las personas poseen un orden diferente de valores. Sus objetivos de vida determinarán la importancia que le otorguen a cada valor. El orden de los valores dado por Jesucristo, está establecido en el evangelio. Mucho de ello tiene sus raíces en el Antiguo Testamento, ante todo en los Diez Mandamientos.
La tendencia de esta época de cambiar los valores en nuestra sociedad, encierra para nosotros el peligro, como cristianos, de no seguir reconociendo los valores establecidos en el evangelio como una orientación válida.
En este sentido son valores perdurables los frutos del Espíritu Santo, entre los cuales, el amor es el mayor (Gálatas 5:22)
Estos valores se transmiten a nuestros niños y adolescentes cuando ante todo los padres llevan una vida acorde a la fe.
Las adicciones constituyen un flagelo muy grande y necesitamos hacer algo para ayudar a los padres. Lo más importante es detectar por qué la adicción encuentra eco en una persona, qué vacío está llenando. Por ello necesitamos educar hijos íntegros y fuertes (y aquí están involucrados también los maestros), es vital que el hogar pueda asumir una posición sobre este tema, porque “el mejor programa preventivo contra las adicciones es un padre y una madre que se sienten a hablar con su hijo”.
Así nuestro deseo principal es el de brindar sugerencias a padres y maestros de cómo llevar a la práctica los valores del evangelio de manera que brinden sostén a nuestros niños y adolescentes y al mismo tiempo conformen una “brújula” en el camino de la fe.
Hemos preparado reuniones para padres y talleres para docentes, intentando llevar adelante estas propuestas.
Padres
En la reunión para padres, realizada el sábado 23 de mayo de 2009 en la iglesia central de Buenos Aires el Apóstol (e.d) Vicente Teti, entre otros conceptos expresó:
“Deseamos colocar en los padres algunos pensamientos sobre la educación de los hijos. Además trataremos de motivar a que el hogar se constituya en un lugar de transmisión de valores y por último analizaremos las adicciones, brindando herramientas para la prevención de las mismas.
El hogar y los valores
“Para vivir una vida de fe cristiana apostólica hay que asumir valores evangélicos. De otra manera, es imposible crecer. Sería como llevar adelante una vida de fe sin oración, afirmó el Apóstol. Otro concepto significativo fuel “paradigma”. Lo sintetizó como el mandato, modelo o mensaje implícito que recorre la sociedad y es legitimado por ella, sin ponerse en discusión o cuestionamiento, y que por lo tanto todos siguen. Vinculado a esto, el Apóstol recordó el texto de 1 Corintios 6:12: “Todas las cosas me son lícitas, mas yo no me dejaré dominar de ninguna”. Está lo que puedo, lo que debo y lo que me conviene –profundizó-. Una persona madura tiene las tres opciones, pero alguien que no está capacitado, no tiene opción para elegir. Luego el Apóstol finalizó la reflexión con una pregunta: ¿Qué paradigma estaremos transmitiendo a nuestros hijos?
El rol de los padres
Hay padres autoritarios y otros permisivos. A veces se tiene que optar por uno u otro “¿Cuántos NO son necesarios para criar a un hijo? ¿Quién tiene la respuesta?”, preguntó el Apóstol y agregó “Yo tampoco la tengo, pero son necesarios mas NO que SI. Al mismo tiempo, recordó la importancia de mantener una comunicación fluida en el hogar, donde tanto padres como hijos logren escucharse mutuamente. “Necesitamos que nuestros hijos sean fuertes y capaces de asumir la mayor cantidad de responsabilidades para la vida. Precisamos que sean resistentes para defender su fe. El imperativo de nuestra vida espiritual es crecer cada día” expresó también el Apóstol. “Para esta tarea proponemos el esquema padres-maestros-siervos, pero la mayor responsabilidad es de ustedes. No se divide la paternidad”, destacó.
Adicción
“Es un flagelo muy grande y necesitamos hacer algo para ayudar a los papás” fueron las palabras del Apóstol. Asimismo subrayó la importancia de “rogar a Dios por la sabiduría, idoneidad y dones espirituales para ser mejores padres”. Además, pidió que se orara por los que sufren alguna situación difícil en el hogar, pues a veces “es una situación complicada, que genera desesperación”. Lo más importante es saber por que la adicción encuentra un eco en una persona, qué vacío estaría llenando en ella. “Por eso necesitamos hijos íntegros y fuertes”, recalcó el Apóstol y explicó que es vital que el hogar pueda asumir una posición sobre este tema, porque “el mejor programa preventivo contra las adicciones es un padre y una madre que se sienten a hablar con su hijo”
“Que Dios los bendiga en toda esta tarea tan difícil, pero tan hermosa” fue el deseo del Apóstol Teti al final del encuentro.
Nota publicada en la revista Nuestra Familia de julio 2009
Docentes
… De alguna forma tenemos que poder decirles a los jóvenes, y que cada uno lo sienta:
“el evangelio te puede ayudar también en esto”
Bajo esta premisa se desarrolla un taller para maestros de Escuela de religión y confirmación sobre “Prevención de adicciones” cuyos objetivos son:
Tomar conciencia sobre una realidad inserta en la sociedad e iglesia.
Tomar conciencia de las consecuencias de las adicciones.
Abrir un espacio de reflexión sobre el rol de los maestros en la prevención de adicciones
Este taller se inicia con una charla- debate entre los moderadores y asistentes, luego se exponen las características propias de la adolescencia.
A partir de allí se tratan, entre otros temas, ¿Qué es prevención? ¿Qué es adicción? Factores de riesgo y de protección, el rol de los maestros en la prevención de adicciones.