La Iglesia Nueva Apostólica es una iglesia cristiana y de carácter internacional. La base de su doctrina es la Sagrada Escritura. Se desarrolló en 1863 de la Comunidad Católica-Apostólica y desde ese tiempo, así como también en las primeras comunidades de cristianos, es guiada por apóstoles.
Los apóstoles de distrito y apóstoles son ordenados (los apóstoles de distrito ayudantes son encargados) por el apóstol mayor o bien por su encargo por un apóstol de distrito. Si un apóstol debe ser ordenado, el apóstol de distrito responsable propone al apóstol mayor al portador de ministerio previsto que informa a su vez a los apóstoles de distrito restantes. Los apóstoles de distrito pueden colocar en conocimiento a los apóstoles de su área de trabajo. Para el caso que un apóstol de distrito no pueda proponer a ningún portador de ministerio adecuado para la recepción del ministerio de apóstol, el apóstol mayor se comunica con los otros apóstoles de distrito para ordenar un portador de ministerio adecuado de sus áreas de trabajo.
Antes de su ordenación los apóstoles hacen el siguiente voto: «Ante Dios, el Padre, su Hijo Jesucristo y el Espíritu Santo prometo solemnemente amar a Dios, el Omnipotente, el Creador de todas las cosas, con todo el corazón, toda el alma y todo el ánimo y con todas las fuerzas, y a mi prójimo como a mí mismo. Es para mí un deber santo anunciar la doctrina de Jesús, especialmente la fuerza redentora de su sacrificio y su retorno y con el don del Espíritu Santo cumplir con fidelidad, esmero, consciente y justamente el encargo recibido en nombre de Jesús. Quiero servir en humildad y comportarme digna y honorablemente frente a Dios y las personas. Reconozco al apóstol mayor como máximo clérigo y le aseguro mi entero apoyo. Profeso la unidad con el apóstol mayor y los apóstoles de distrito y apóstoles de la Iglesia Nueva Apostólica unidos con él, cuya máxima obligación es la obediencia de fe, cuyo máximo honor es la fidelidad a la Obra de Dios, cuyo máximo objetivo es la perfección en Cristo. Como ministerio dirigente de la Iglesia Nueva Apostólica quiero responder por esta confesión siempre inequívocamente y vivir conforme al evangelio como apóstol de la Iglesia Nueva Apostólica».
La actividad ministerial activa de los apóstoles de distrito, apóstoles de distrito ayudantes y apóstoles termina por regla general con el ingreso al estado de descanso ministerial que ocurre al cumplir los 65 años de edad. Por motivos importantes el apóstol mayor puede acortar el tiempo de servicio (por ejemplo por enfermedad), pero también alargarlo. Los estatutos planean también la posibilidad de la renuncia del ministerio así como una suspensión o revocación. Por solicitud cada apóstol debe brindar información y rendir cuentas al apóstol mayor sobre su actividad ministerial.
La Iglesia Nueva Apostólica conoce tres sacramentos: el Santo Bautismo con agua, el Santo Sellamiento y la Santa Cena. El bautismo con agua es la primera y fundamental muestra de gracia del trino Dios a los hombres que creen en Cristo. Con el Santo Sellamiento el creyente es llenado con Espíritu santo. Esto sucede a través de la oración e imposición de manos de un apóstol a los bautizados con agua. En la Santa Cena son alcanzados cuerpo y sangre de Cristo.
El regreso de Cristo para llevar a casa a su novia es un componente central de la doctrina de Fé Nuevoapostólica. Junto a ello el trabajo misionero y la práctica del amor al prójimo son contenidos esenciales.
La Iglesia Nueva Apostólica da importancia a la propia actuación responsable de sus miembros. El individuo es responsable frente a Dios de su comportamiento. El evangelio de Cristo y la escala de valores que resulta de los Diez Mandamientos ofrecen una clara orientación.
La Iglesia Nueva Apostólica es independiente y políticamente neutral. Se financia de las donaciones voluntarias de sus miembros.
Actividades institucionales
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“La fuente de nuestra bendición”
El sábado 27 de noviembre de 2009 el Apóstol de Distrito Norberto Passuni, acompañado por todos los Apóstoles y Obispos de Argentina, llevó a cabo en la iglesia central Buenos Aires un Servicio Divino para portadores de ministerio y esposas. Contaron en esta oportunidad 1183 participantes. El Oficio además fue transmitido por imagen y sonido a diferentes lugares del país.
“Esta es una ocasión muy especial en la cual tenemos la oportunidad de reflexionar acerca de todo lo que hemos hecho en la comunidad y observar aquello que está por delante. De esta forma podemos revisar la Obra y mejorarla”, dijo el Apóstol de Distrito al comienzo de la hora. El texto sobre el cual se desarrolló la palabra fue 2° Corintios 1, parte del versículo 24: “No que nos enseñoreemos de vuestra fe, sino que colaboramos para vuestro gozo”.
El Apóstol de Distrito en primer lugar exhortó a evitar “enseñorearse” de la fe de los creyentes, ya que el único maestro que existió fue Jesús y Él es el verdadero conductor de la palabra: “Sólo hay una fuente de bendición”, subrayó. Por otra parte, indicó el camino para obtener el gozo en el Señor: “Llevemos los hermanos a Cristo, y esto producirá fe”.
También el Ayudante Apóstol de Distrito Carlos Granja y los Apóstoles ocuparon el altar breves minutos compartiendo su sentir con los siervos y sus esposas. Asimismo, ellas recibieron un merecido agradecimiento y se las destacó como un verdadero sostén para el portador de ministerio.
Al finalizar el Servicio Divino el Apóstol de Distrito mencionó que hay muchas actividades por delante, entre ellas y mirando más hacia el futuro, en marzo de 2011, una asamblea con todos los Apóstoles de Distrito del mundo que se llevará a cabo en Argentina.
Luego, en relación a las cercanas fiestas, dio un mensaje a la comunidad: “Queridos hermanos y hermanas: un niño nos ha sido dado y esta criatura aún tiene mucho para decir a nuestra sociedad. Él es un mensaje de alegría y deseamos compartirlo con todos”.
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70 años - Iglesia Carmen del Paraná (Paraguay)
Entre 1920 y 1937 familias europeas se radican en Sudamérica. Algunas en Misiones, Argentina, desde donde es llevado el testimonio a Paraguay. La familia Abicht, una de ellas, integrada sólo por los jóvenes hermanos Arno y Otto (posteriormente Apóstol y Obispo) orientaron sus pasos hacia la tierra guaraní dando origen a comunidades rurales en formación. Una de ellas fue Carmen el Paraná, a 40 km de Encarnación –frente a Posadas– sobre la margen del río Paraná y a 340 km de Asunción, capital del Paraguay.
El 1° de enero de 1939 se inaugura una iglesia en plena zona rural, edificio único en su género, rodeado de campos sembrados y para pastoreo. A través del tiempo se ha realizado un mantenimiento férreo al edificio, por parte de los hermanos oficiantes, lo que permite hoy conservar su estructura original, siendo testigo de la historia nuevoapostólica en América del Sur.
El 20 de agosto de 1934 recibe el ministerio de Pastor el joven Bertoldo Büch, de nacionalidad rusa, quien con 25 años de edad conduce la comunidad hasta su colocación en descanso a los 78 años. En la actualidad, uno de los hijos del Pastor Büch, ya acercándose al límite de edad para el activar como Pastor, lo continúa haciendo en la misma comunidad en que nació, Carmen del Paraná, con el mismo afán, tesón y amor que han distinguido a los nobles siervos que honraron la Obra de Dios en Sudamérica.
Para conmemorar estos ricos 70 años de historia, el pasado 17 de octubre de 2009 el Apóstol Jorge Cabanelas ofició el Servicio Divino de aniversario, junto al Obispo Marcelo Boggio, quien además fue presentado oficialmente para colaborar en su ministerio en Paraguay. Así mismo, en ese día de fiesta participaron del Santo Sellamiento 39 almas.
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Paso de los Toros festejó sus 60 años
En el marco del Servicio Divino para difuntos de noviembre 2009, el Apóstol Raúl Montes de Oca celebró el 60 aniversario de la congregación Paso de los Toros (en Tacuarembó, Uruguay). Le acompañaron el Anciano de Distrito M. Falero junto a los Evangelistas de Distrito R. Cruz y A. Falero.
La festiva concurrencia también estuvo integrada por las comunidades Achar y San Gregorio de Polanco. En ambos lugares el testimonio fue llevado por siervos y hermanos de Paso de los Toros quienes continúan brindando la atención espiritual. La palabra utilizada fue Marcos 2: 5: “Al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Hijo, tus pecados te son perdonados”.
El Apóstol comenzó diciendo que hay muchos “paralíticos” espirituales en el mundo del más allá y nuestra tarea es llevarlos ante el Señor para que sean ayudados. ¿Qué paraliza a muchas almas del más allá? Para algunos el pecado acumulado y la culpa relacionada a ello. Otros sufrieron alguna desilusión, quizás en los últimos instantes de su existencia, y se encuentran paralizados por la amargura. Están también los irreconciliables, no pueden alcanzar misericordia pues no logran perdonar y esto los detiene. El Apóstol también hizo referencia a quiénes aún siendo cristianos no fueron orientados en su fe y que al irrumpir en el más allá quedaron sorprendidos, y por lo tanto paralizados, ante una realidad para la que no fueron preparados por sus guías espirituales. Todo esto produce un estado de inmovilidad y parálisis. Llevar estas almas ante el Señor significa que intercedamos con gran compasión colocando en ello todo nuestro corazón.
Hubo luego un recuerdo especial para los hermanos y siervos en la eternidad que hicieron su aporte para el desarrollo de la Obra de Dios en Paso de los Toros. Como culminación, fue colocado en descanso el Pastor N. Morales luego de una bendecida trayectoria de 43 años como portador de ministerio, de los cuales 29 fueron como dirigente de Paso de los Toros.